Clouds
______________
Conéctese con nosotros:
Facebook Twitter Youtube
______________
Historias de pacientes

Angel tiene vínculos afectivos


Rafeena Ali mira a su hija de dos años de edad, Angel Grant, y aún no puede creer lo que ve: una pequeñita que balbucea, corre por toda la casa y copia todo lo que ve en Dora la exploradora. "Nunca podrían imaginar cuán pequeña y enferma estaba”, expresó la señora Ali. "Había tubos por todos lados”.  Angel pesaba solo 1.6 libras cuando nació, y fue inmediatamente transferida a la unidad de cuidados intensivos neonatales del Mount Sinai Medical Center y conectada a un respirador. Cuando se la remitió a Blythedale seis meses después, las perspectivas eran aún inciertas. Al igual que todos los bebés prematuros, ella estaba en riesgo de infinidad de problemas médicos y de desarrollo que ponen en peligro la vida.  Mientras más de una docena de diferentes especialistas de Blythedale trabajaban con Angel, su tratamiento se constituyó en torno a un objetivo principal: retirarla gradualmente del respirador. Es un proceso largo y difícil en el que el éxito se mide minuto a minuto, pero es también un área en la que Blythedale está a la vanguardia a nivel nacional. El ochenta por ciento de los niños que dependen de la asistencia respiratoria que llegan a Blythedale ya no necesitan más el respirador al momento del alta del hospital. La señora Ali y su esposo no fueron relegados a un segundo plano durante la recuperación de Angel. De hecho, Blythedale fue el primer hospital en el estado de Nueva York en capacitar a los padres en cómo mantener la asistencia respiratoria con respirador de su hijo en el hogar. "No quería acercarme a esa cosa”, manifiesta la señora Ali cuando se refiere al respirador. "Pero Blythedale me ayudó a reunir valor. No sé cómo alguien podría pasar por lo que pasamos nosotros sin Blythedale. Ningún otro hospital podría hacer lo que ellos hacen”. Unos meses después de su segundo aniversario, Angel fue retirada completamente del respirador y regresó a Blythedale para una ceremonia especial: la extracción del tubo traqueal. "Le dijeron que ya no lo necesitaría más, y pudo retirarlo ella misma”, comentó la señora Ali. "Y así hizo, ¡y lo arrojó a la basura!”

Topiary

Historias de pacientes

Story Picture
Rafeena Ali mira a su hija de dos años de edad, Angel Grant, y aún no puede creer lo que