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Padres

Cómo debe prepararse

La transición de su hijo a otro hospital puede resultar abrumadora y en cierto modo difícil para toda la familia. El personal experimentado y compasivo de Blythedale puede ayudar a que la transición sea más fácil para su hijo, usted y su familia.

Usted y su hijo se convertirán en una parte importante del equipo de tratamiento multidisciplinario de Blythedale. Junto con nuestros médicos, enfermeros, terapeutas, trabajadores sociales y otros profesionales, ayudaremos a su hijo a alcanzar sus objetivos de tratamiento y rehabilitación, a maximizar su potencial y a regresar con su familia y comunidad lo antes posible.

Se asigna un trabajador social a cada niño y familia que recibe atención en Blythedale. Su trabajador social le brindará asistencia mientras recorre la amplia variedad de recursos disponibles para usted desde la admisión hasta el alta del hospital. Además, puede ayudarlo durante la transición al hospital, trabajar con el resto del equipo de tratamiento y comunicarse con agencias y servicios que podrían servirle de ayuda a usted. Los trabajadores sociales pueden ser un importante recurso para usted durante la estadía de su hijo en el hospital. Para obtener más información, puede comunicarse con Susan Murray, L.C.S.W., Directora de Trabajo Social, llamando al (914) 831-2443 o por correo electrónico a SusanGM@blythedale.org.

Uno de los padres puede quedarse con su hijo en la habitación. Contamos con opciones de alojamiento y un edificio independiente para alojamiento de familias, según sus necesidades. Hable con su trabajador social para obtener más información.

Qué traer

Cuando su hijo venga a quedarse en Blythedale, recuerde traer lo siguiente:

Documentación importante. Traiga a Blythedale el certificado de nacimiento, la tarjeta del seguro social, la tarjeta del seguro médico o de Medicaid y el registro de inmunizaciones del niño.

Ropa para siete días para su hijo, incluidos calcetines y unos pijamas. Observará que los niños en Blythedale usan la ropa de todos los días. Escriba el nombre de su hijo en todas las prendas con un marcador indeleble.

Fotografías y un objeto favorito. Las fotografías de familiares, amigos y mascotas pueden generar una enorme sensación de comodidad para su hijo. También puede traer una manta o un animal de peluche que le guste a su hijo para acurrucarse. Los padres de bebés también pueden traer un móvil de cuna especial. Le pedimos que limite la cantidad de animales de peluche que traiga a fin de no abarrotar la cuna o cama.

Qué dejar en casa

Debe dejar en su casa los objetos valiosos, como joyas y artículos electrónicos. No podemos hacernos responsables por la pérdida de objetos valiosos.

Medicamentos. No es necesario que traiga ningún medicamento a Blythedale. Le daremos todo lo que necesita.

Capacitación de cuidadores 
Como parte de su estadía en Blythedale, es posible que reciba cierto nivel de capacitación por parte de nuestro personal clínico en el manejo de la afección o el equipo médico de su hijo. Una de nuestras principales prioridades en Blythedale es ayudar a los padres a volverse cuidadores confiables de su hijo con necesidades médicas complejas. Si su hijo depende de la tecnología médica, como un respirador, nuestro personal lo inscribirá en un programa de educación, prácticamente desde el primer día, para que pueda sentirse seguro y experto en todos los aspectos del uso del respirador, desde las operaciones generales hasta la limpieza del equipo y las sondas.

Consejos para compartir con los visitantes
Es posible que los familiares y amigos que vayan de visita quieran llevarle al niño un regalo. Los globos metalizados están permitidos, pero los de látex no. Pregunte a su médico o enfermero si es posible llevar alimentos o bebidas de otro lugar que no sea el hospital o flores a la habitación del paciente.

La comodidad de su hijo
Hay muchas otras formas en las que puede ayudar a su hijo a permanecer lo más cómodo posible durante su estadía en Blythedale. El Departamento de Vida Infantil del hospital le proporciona las siguientes estrategias.

Reúna información. Averigüe por qué su hijo necesita un procedimiento, qué sentirá durante el procedimiento y cuánto tiempo durará. Considere la posibilidad de permanecer con su hijo durante el procedimiento.

Sea sincero y perceptible. Explique a su hijo por qué necesita el procedimiento y qué es lo que posiblemente sentirá, verá o escuchará. Sea sincero con su hijo en cuanto a lo que podría hacerlo sentir cómodo/incómodo. Intente evitar crear preocupaciones innecesarias para su hijo.

Aliente la curiosidad y la exploración. Familiarizarse con el establecimiento médico y conocer el equipo que se usará durante el tratamiento o diagnóstico es muy importante para el niño. Ayude a su hijo a aprender sobre el propósito del examen y el equipo médico con el que estará en contacto.

Tranquilice a su hijo. Asegúrese de que su hijo sepa que el hospital, el consultorio del médico o la clínica es un lugar para apoyar su salud y crecimiento.

Use un lenguaje sencillo. Al describir un procedimiento médico intente usar palabras que no tengan doble sentido y que pueden resultar amenazadoras. Puede usar la palabra "medicamento” en lugar de "tintura”, "cama con ruedas” o "cama angosta” en lugar de "camilla”, etc.

Escuche las inquietudes de su hijo. Hágale saber a su hijo que está bien hacer preguntas, llorar o hablar sobre sentimientos.

Déle a su hijo opciones. Permitir que los niños tengan un papel más activo en los procedimientos, como decidir qué dedo dejarse pinchar con una aguja, o si se sientan en la mesa de examen o en la falda de uno de sus padres para recibir una inyección, puede ayudar a disminuir la ansiedad relacionada con procedimientos potencialmente dolorosos.

Ayude a su hijo a controlar el dolor. Pueden usarse diversas estrategias para enfrentar situaciones difíciles a fin de reducir la ansiedad y las percepciones de dolor o incomodidad de su hijo. Puede enseñar a su hijo que la respiración profunda y estable puede ayudarlo a enfrentar la incomodidad, o permítale que le apriete la mano y diga "¡ay!" o "¡eso duele!". Cada niño es único. Tal vez descubra que distraer a su hijo con libros, canciones, video juegos, música o haciendo burbujas puede estimular sus capacidades de enfrentar situaciones difíciles. Otros niños prefieren estar tranquilos, para mirar y procesar el procedimiento.

Reconforte a su hijo. El contacto físico es una parte importante de la curación. Si las necesidades médicas le impiden sostener o mecer a su hijo, tal vez pueda acariciarlo o sostener su mano.

Cuando sea apropiado, estimule el juego. Los niños aprenden sobre su mundo y cómo enfrentarlo mediante el juego. El juego les da a los niños control y funciona como una manera de procesar y comprender sus sentimientos. Jugar con títeres, pintar, contar historias antes y después de un procedimiento son algunas de las maneras significativas de enseñarles a los niños sobre sus necesidades y experiencias relacionadas con la atención médica.

Si tiene preguntas sobre estas estrategias, no dude en comunicarse con la Coordinadora de Vida Infantil, Lisa Levinson, C.C.L.S., llamando al (914) 831-2476.

 


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